A través de sus redes, el presidente presentó la estratégica vía marítima como posesión norteamericana, mientras la Casa Blanca ratifica el bloqueo naval y frena las negociaciones de paz con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó a través de su red social Truth Social un mapa en el que presenta al estratégico estrecho de Ormuz como un «nuevo» territorio estadounidense, en la antesala de cumplirse seis meses de la ofensiva bélica iniciada junto a Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
En la publicación, el mandatario incluyó el paso marítimo —clave para el comercio mundial de gas y petróleo en Oriente Medio— junto a insignias de territorios y estados asociados como Puerto Rico, Micronesia y las Islas Marshall, ratificando su intención declarada de asumir el control directo de la zona.
Control militar y bloqueo naval
Por su parte, el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) declaró formalmente abierto el tránsito por el canal tras realizar tareas de desminado por parte de las fuerzas norteamericanas, una reapertura que había sido desmentida horas antes por Teherán.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt afirmó que el bloqueo naval continúa plenamente vigente y subrayó que Estados Unidos ejerce el control efectivo del estrecho de Ormuz, sosteniendo que la vía permanece operativa gracias al despliegue militar estadounidense.
Estancamiento diplomático y presión económica
El gobierno iraní insiste en que no habilitará el paso marítimo hasta que Washington cumpla los compromisos fijados en el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, manteniendo una postura de rechazo a entablar nuevas conversaciones públicas.
Ante este escenario, la administración estadounidense confirmó que no se están llevando adelante negociaciones de paz y anticipó un endurecimiento de la presión económica mediante la operación «Paria económico», destinada a sancionar a cualquier país o entidad que comercie con Irán, en un conflicto internacional que se encamina a su sexto mes sin señales de distensión.
Semanario La Prensa / EFE













