La Intendencia de Maldonado trabaja para poner en marcha esta misma temporada de verano el cambio en el sistema de ingreso del transporte interdepartamental a la Península. El objetivo es que las unidades de gran porte finalicen su recorrido en la terminal de Maldonado y los usuarios con destino a Punta del Este sean trasladados en camionetas y ómnibus de menor porte, bajo una modalidad similar a la implementada en diversos puntos turísticos del mundo.
Consultado en rueda de prensa, el intendente Miguel Abella aseguró no haber recibido cuestionamientos formales a la medida: «No van a poder vender boleto por ese traslado pero van a tener la posibilidad de llegar a la terminal de Punta del Este», remarcó el jefe comunal, señalando que la prioridad central es mejorar la movilidad en el balneario sin perjudicar a los usuarios.
Según los datos técnicos aportados por la comuna, durante los meses de temporada alta ingresan unos 160 ómnibus diarios al departamento, de los cuales solo el 5 % de los pasajeros (un promedio de 7 a 8 personas por unidad) desciende en Punta del Este. Abella mantuvo encuentros de trabajo con las empresas transportistas y con la asociación de choferes, indicando una receptividad favorable por parte de los conductores, a quienes el tramo final de cinco kilómetros les demandaba entre 45 y 50 minutos de tránsito congestionado.
Para la aplicación del esquema, la administración departamental fijó el 1° de noviembre como fecha tentativa para acondicionar la terminal de Maldonado —que actualmente se encuentra en proceso licitatorio—, atendiendo requerimientos básicos de los trabajadores como áreas de estacionamiento, descanso y servicios, con una ventana de ajuste de unos 15 días si fuera necesario para su puesta a punto.













