El entrenador rojiverde felicitó a su plantel por la identidad mostrada en el Campus, mientras que Santiago Ramírez y Santiago Cartagena destacaron la superioridad y el rol clave del arquero rival.
El empate sin goles ante Peñarol en el Campus dejó en filas de Deportivo Maldonado un marcado contraste: satisfacción absoluta por el nivel colectivo y bronca por no haberse quedado con los tres puntos.
El entrenador Gabriel Di Noia no ocultó su entusiasmo y remarcó que el rendimiento de sus dirigidos «da un orgullo, una tranquilidad y una alegría que llena el alma». Lejos de lamentarse por el marcador cerrado, el técnico felicitó a sus jugadores «por seguir creyendo en una idea» y aseguró que en el medio local están «haciendo las cosas de una manera increíble». Además, explicó que no ganaron por detalles propios, por la actuación del golero rival y por esa cuota de suerte que a veces falta.
Respecto al entretiempo, Di Noia reveló que los felicitó por cómo representaban el plan, pidiéndoles aprovechar más los espacios y sostener una «vigilancia defensiva» constante ante la jerarquía individual aurinegra.
En la misma sintonía, Santiago ‘Colito’ Ramírez aseguró que el Depor fue «muy superior», reconociendo que faltó la efectividad habitual para traducir en la red todo lo generado.
Por su parte, Santiago Cartagena fue contundente sobre las ocasiones claras: «Llegamos como diez veces al arco; si el golero de ellos no era la figura, nos íbamos con un resultado grande arriba».
El volante también destacó la propuesta táctica de Di Noia al explicar que les da «libertad a los tres del medio» para pisar el área rival, y valoró el trabajo semanal que permite mantener la identidad colectiva más allá de las bajas, ratificando que el rojiverde va por el camino correcto para pelear arriba en el Clausura.













