El sujeto de 27 años, poseedor de antecedentes penales, circulaba en una moto sin matrícula por el barrio Asturias. Además de estupefacientes, fue condenado por un hurto cometido en julio.
Un hombre de 27 años, poseedor de antecedentes penales, fue condenado a dos años y cuatro meses de penitenciaría tras ser interceptado por efectivos policiales en la ciudad de San Carlos mientras transportaba 100 dosis de cocaína.
El procedimiento tuvo lugar en la madrugada del pasado 20 de agosto, cuando personal del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) de la Zona Operacional III realizaba tareas de prevención del delito en el barrio Asturias. En esas circunstancias, los agentes avistaron a un motociclista que se desplazaba en actitud sospechosa y en un birrodado sin chapa matrícula, por lo que procedieron a interceptarlo.
El conductor fue identificado como Alexander Michel Carra Techera. Durante la revista de rigor, los efectivos le incautaron entre sus ropas una bolsa con 100 envoltorios de sustancia blanca, un teléfono celular y $ 381 en efectivo, disponiéndose su detención inmediata y el traslado a la Brigada Departamental Antidrogas.
Sometida la sustancia a la prueba de reactivo de campo correspondiente, se confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína. Asimismo, las autoridades constataron que el individuo se encontraba requerido por el Área de Investigaciones de la Zona III por su presunta vinculación con un hurto perpetrado el pasado 12 de julio en San Carlos.
Enterada la Fiscalía Letrada de 2.° Turno, el indagado compareció este viernes 21 de agosto ante la sede del Juzgado Letrado de 11.° Turno de Maldonado. Cumplida la instancia judicial, la magistrada actuante resolvió la condena de Alexander Michel Carra Techera como autor penalmente responsable de un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes prohibidas a título oneroso, en régimen de reiteración real con un delito de hurto, a la pena de dos (2) años y cuatro (4) meses de penitenciaría.
La Justicia dispuso además el decomiso y remisión de la droga al Instituto Técnico Forense (ITF) para su posterior destrucción, al tiempo que el dinero incautado fue puesto a disposición de la Junta Nacional de Drogas (JND).















