En el cierre del debate, el senador Sebastián Da Silva desmintió la versión oficial del Ministerio y aseguró que los directores fueron citados a Montevideo en diciembre para comunicarles su salida. El legislador reveló que en Maldonado el sustituto sería Luis César Pereira, a quien calificó como un «cargo político», y criticó el uso de fondos públicos para regalar botellas de vino institucionales tras los despidos verbales.
La comparecencia del ministro Luis Alfredo Fratti ante la Comisión Permanente terminó en un clima de extrema confrontación. El senador Sebastián Da Silva, lejos de aceptar las explicaciones del jerarca, arremetió con nuevos datos y acusó al secretario de Estado de faltar a la verdad ante el Parlamento.
Da Silva rechazó la afirmación de Fratti de que no hubo ceses. Según el senador, los días 15 y 16 de diciembre, el Director de Descentralización, Ricardo Teixeira, y su adjunta citaron a los seis directores en Montevideo para comunicarles que no seguirían en sus cargos por «razones políticas».
“¿El ministro puede negar la existencia de esas dos reuniones? Los cesaron por orden de Fratti. Y lo peor es que, después de la reunión, les regalaron una botellita de vino rosado que el ministro mandó hacer con plata de la gente. Eso es populismo estatal”, denunció Da Silva.
Ante el desafío del ministro de presentar listas de sustitutos, Da Silva dio el nombre de quien, según sus fuentes, ocupará la dirección en Maldonado: Luis César Pereira. “Es el típico ‘gaucho progre’. Sacan a una directora excepcional, a una gurisa profesional, para poner a un candidato a alcalde fallido del Frente Amplio en San Carlos”, fustigó el legislador, asegurando que tiene más nombres para el resto de los departamentos.
Para Da Silva, la comparecencia fue una «tomadura de pelo» y una pérdida de tiempo. El senador lamentó que el Ministerio no haya aprovechado la instancia para garantizar que los nuevos ingresos se realicen mediante procesos técnicos.
“Esta convocatoria se terminaba diciendo: ‘vamos a llamar a un concurso de oposición y mérito’. Era lo que queríamos para no politizar el campo, pero el ministro no lo dijo. Confirma mi peor sospecha: los cesan en el peor momento y los sustituyen por amigotes políticos”, concluyó el miembro convocante entre insistentes llamados al orden de la presidencia.









