Con un saldo de 2.000 muertes reportadas por activistas, la presión internacional sobre Irán aumenta: mientras la ONU exige el cese de la fuerza, Estados Unidos advierte que podría intervenir militarmente para proteger a la población.
Activistas han informado de la muerte de al menos 2.000 personas en Irán durante las recientes protestas. Este martes marcó el primer día en que los ciudadanos iraníes pudieron realizar llamadas al extranjero desde sus teléfonos celulares, tras una interrupción de las comunicaciones en medio de una campaña de represión de las movilizaciones a nivel nacional.
La cifra más reciente de fallecidos fue proporcionada por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), una organización con sede en Estados Unidos. Según HRANA, este conteo se basa en la información comunicada por simpatizantes dentro de Irán.
El grupo detalló que, de las muertes ocurridas a lo largo de más de dos semanas de protestas, 1.847 corresponden a manifestantes y 135 a individuos afiliados al gobierno. Además, se reportó la muerte de nueve niños y de otros nueve civiles que, según la agencia, no participaron en las movilizaciones.
En el centro de Teherán, testigos describieron un importante despliegue de fuerzas de seguridad. También se reportaron edificios gubernamentales incendiados, cajeros automáticos vandalizados y una reducida presencia de transeúntes. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó la posibilidad de recurrir al ejército para defender a los manifestantes pacíficos y afirmó que Irán ha expresado su deseo de negociar con Washington.
Guterres pide a Irán frenar la represión y respetar el derecho a la protesta pacífica
En Irán, prosiguen las protestas en numerosas ciudades del país. El Secretario General ha pedido que se respete el derecho de expresión y urge a las autoridades a frenar la represión.
Grupos opositores y ONG cifran el número de muestro por la represión en una amplia horquilla que va desde decenas, hasta 3000 muertos.
En un comunicado, António Guterres instó a la moderación y al restablecimiento inmediato de las comunicaciones.
“Todos los iraníes deben poder expresar sus quejas pacíficamente y sin temor”, dijo el portavoz de Guterres.
UNICEF denunció en un comunicado los informes de niños y adolescentes asesinados y heridos en medio de los disturbios.
«Las autoridades iraníes, los implicados en las protestas, las comunidades y las familias, deberían tomar todas las medidas para proteger a los niños. Las fuerzas de seguridad deben abstenerse de usar fuerza innecesaria o desproporcionada, y los niños no deben estar en entornos que los pongan en peligro o les priven de su libertad”, añadió la agencia.
These videos depict popular protests on the evenings of Thursday, and Friday in the Dehghan-Villa neighborhood and around Shahid Beheshti Boulevard in Karaj. Protesters chanted slogans such as “Death to the dictator” and “Iranian! Shout out, cry out for your rights” in unison. In… pic.twitter.com/g98tHKOK0x
— HRANA English (@HRANA_English) January 12, 2026
La violencia también alcanzó al ámbito judicial con la muerte del fiscal de Esfarayen, Ali-Akbar Hosseinzadeh. Según fuentes oficiales, el funcionario falleció junto a varios efectivos de seguridad luego de que manifestantes incendiaran la unidad móvil en la que se encontraba, impidiendo además el ingreso de los equipos de rescate.









