Maldonado fue la única intendencia presente en la primera reunión del Plan Nacional de Seguridad. Este miércoles 1 de octubre de 2025, en la Torre Ejecutiva de Montevideo, se realizó la primera reunión de coordinación del Plan Nacional de Seguridad Pública (PNSP) 2025–2035, impulsado por el Poder Ejecutivo, Presidencia de la República y el Ministerio del Interior. La instancia fue liderada por el coordinador nacional Emiliano Rogido y convocó a diversas instituciones públicas. Fueron invitadas varias intendencias, sin embargo, la Intendencia de Maldonado fue la única administración departamental presente, representada por la directora general del Departamento de Convivencia Ciudadana, Dra. Adriana Graziuso.
La jerarca participó en la Mesa de Prevención del Delito y la Violencia, considerada estratégica por su vínculo directo con las competencias de los gobiernos departamentales. En ese marco, Maldonado compartió su experiencia territorial y reafirmó los pilares de gestión del intendente Miguel Abella en materia de seguridad: instalación de mesas barriales, articulación con el sistema educativo y llegada a los barrios desde una mirada social.
En diálogo con semanario La Prensa, Graziuso valoró especialmente el trabajo de los asistentes sociales entrenados para recolectar información, aplicar políticas de seguridad y brindar apoyo directo a la población. Asimismo, destacó el fortalecimiento de herramientas tecnológicas como la instalación de cámaras y el respaldo a Policía, Prefectura y Bomberos, especialmente durante la temporada estival.
La Intendencia también presentó otras estrategias complementarias, como los consultorios jurídicos gratuitos, acciones de prevención en violencia de género y promoción de derechos humanos. Todas estas iniciativas se articulan entre los distintos departamentos de la IDM, en un modelo de gestión integral y participativo.
El Plan Nacional de Seguridad Pública 2025–2035 se concibe como un instrumento estratégico del Gobierno Nacional para avanzar hacia un país más seguro, justo y democrático. Propone una visión compartida de la seguridad pública, que exige planificación a mediano y largo plazo, participación social y uso intensivo de evidencia, incluyendo la que surja de su propia evaluación.













