A 100 años de su nacimiento (1915 -13 de setiembre -2015), recordamos a la señora profesora Edda Barbosa Sánchez de Loinaz -Minuna-, ilustre vecina de Piriápolis, oriunda de Minas, quien se destacó por desarrollar una intensa actividad a lo largo y ancho del país en significativos temas como enseñanza, cultura y política, teniendo su máxima obra social y cultural en el Liceo de Piriápolis, institución que la tuvo como su principal cofundadora en el año 1958 y que supo dirigir posteriormente durante 15 años.
“Minuna”, como cariñosa y respetuosamente la llamaban, fue nuestra directora cuando comenzamos la secundaria en el Liceo de Piriápolis, en los inicios de la década del ‘80. Las memorias de nuestras épocas de adolescente nos presenta la imagen de una mujer muy respetada, sumamente elegante e impecablemente vestida… siempre. Uno de sus hijos, Martín, fue nuestro profesor de Educación Moral y Cívica.
Gerardo Debali.-
Biografía de Edda Barbosa de Loinaz
El 13 de setiembre de 1915, nacía en la ciudad de minas, Edda Dolores Barbosa Sánchez (foto), en el hogar del matrimonio del Escribano Pedro Barbosa Gutiérrez y de la Sra. Ana María Sánchez de Barbosa, (Prima hermana del gran Florencio Sánchez), los cuales vivieron por más de 50 años en Minas, en una gran finca ubicada en la calle José Enrique Rodó, frente al Juzgado Letrado, (donde actualmente existe un Centro de emergencia médica y un Estudio Jurídico).
Cursó Enseñanza primaria y parte de Secundaria en el entonces Colegio y Liceo de “Nuestra Señora del huerto”, hoy denominado “Virgen del Verdún”, y completó la etapa lineal en el Liceo Francés de Montevideo, que en ese entonces era uno de los Liceos más prestigiosos de la Capital del País, habiendo obteniendo el título de Bachiller en Derecho, con altas calificaciones.
Un 11 de octubre del año 1941, contrajo matrimonio con el Sr. José Antonio Loinaz Monti, perteneciente a una prestigiosa familia de Carrasco, de Montevideo, siendo el padre de su esposo el Sr. Antonio Loinaz uno de los fundadores del Sanatorio “Círculo Católico”, de Montevideo, (hoy en día uno de los más importantes Centros de Asistencia Médica del País), y también cofundador y copropietario de la entonces famosa Fabrica de Ladrillos, “Carrasco S.S” enclavada en el Barrio “La Cruz de Carrasco, de Montevideo”, existiendo allí una calle con su nombre.
En tanto, su esposo, fue un destacado y alto funcionario de los Casinos de Juegos de Azar del Estado, llegando a ser el Director de dicho Organismo Estatal, y una vez jubilado pasó a trabajar honorariamente como Secretario Letrado, de su hijo mayor el Abogado Dr. José Antonio Loinaz Barbosa.
Del matrimonio recién referido nacieron tres hijos: José Antonio, un destacado Abogado y Profesor; Luis Ignacio, quien fue en vida(falleció en diciembre del año 2013), un renombrado profesor de Matemáticas y un excelente funcionario de Banco de Previsión social y Martín Javier, un prestigioso Escribano de Piriápolis.
La Profesora Edda Barbosa de Loinaz, desarrolló durante sus largos y fructíferos ochenta años de vida, (falleció un 18 de febrero de 1996), una muy intensa actividad a lo largo y ancho del país, principalmente en Minas y en Piriápolis, que abarcó distintos rubros, como ser, en la Enseñanza , en la Cultura, en la Política, y participando de múltiples acontecimientos de apoyo material y espiritual a las clases sociales más carenciadas del País, todo lo cual, se verá, ampliamente probado en el desarrollo de esta breve síntesis biográfica.
Toda su extensa existencia terrenal tuvo una marca humana indeleble y excluyente, y ella fue, sin duda, el cumplimiento total, a lo largo de sus ochenta años, del máximo mandamiento de Dios, y el pilar fundamental del Cristianismo: “el de amar al prójimo, como a uno mismo”.
Desde niña y luego, adolescente, como alumna del Colegio “Del Huerto”, participaba activamente de todas las actividades culturales con fines benéficos para ayudar a los pobladores más humildes de Minas, desarrolladas en dicho Centro Educacional.
Una vez que pasó a radicarse con su familia en Montevideo, por unos años, pese a su corta edad fue una muy esforzada luchadora social en los Barrios más carenciados de la Capital del País, como ser Piedras Blancas, ayudando al Padre Tuccilo, un gran sacerdote y en la Iglesia de “La Cruz de Carrasco”. Y más adelante en el tiempo su gran apoyo a la formidable obra del inolvidable Padre Borrazás, llamada “Ciudad Infantil del Tala”, llevando a su teatro para realizar representaciones en la Ciudad de Tala, apoyando con señalado éxito económicamente dicha obra filantrópica.
Una vez radicada en la Ciudad de Piriápolis, tuvo una muy destacada trayectoria ciudadana en dicha Ciudad balnearia del Este del País, siendo Presidenta por muchísimos años de varias Comisiones de apoyo al bien público, como ser, entre otras Comisiones, la de Amigos de la legendaria Colonia de Vacaciones Escolar de Piriápolis, del Comité Local del Consejo del Niño, habiendo desarrollado aquí una muy intensa actividad en defensa de los niños más humildes de la zona y de las madres solteras desprotegidas, y de la Comisión local de Subsistencias, donde se vendían artículos Alimenticios de primera necesidad a muy bajos precios, favoreciendo a las clases sociales más carenciadas de la población piriapolense, y sus extensas zonas adyacentes, que totalizaban más de diez mil habitantes permanentes.
Su máxima obra social y cultural fue la de ser la principal cofundadora del Liceo de Piriápoliis, en el año 1958, y una vez oficializado por el Consejo de Enseñanza Secundaria, fue la Directora de dicho Centro Educacional por más de quince años. En el año 1964, “Minuna” como la llamaban con profundo respeto y llamativo cariño, todos los que tuvieron la dicha de conocerla y tratarla personalmente, fue privilegiada protagonista de una verdadera hazaña docente, el de alcanzar el cargo de Profesor Titular de Enseñanza Secundaria en historia, por haber ganado un Concurso, habiendo competido con destacados Profesores de todo el País, en el citado Concurso que fue realizado a nivel de toda la República, debiéndole de señalar con gran destaque que el Concurso en Historia, dado la enorme extensión temporal y la complejidad del temario del mismo, que abarca toda la Historia de toda la Humanidad, desde sus orígenes hasta la fecha de realizarse las pruebas docentes, es considerado, sin duda alguna el Concurso más difícil para la graduación como Profesor Titular en Enseñanza Secundaria.
La inolvidable “Minuna” fue por más de cuarenta años, en las décadas de los años 1950, 60, 70 y 80, fue la Directora del “Teatro Independiente Florencio Sánchez de Piriápolis”, que fuera fundado por su madre, Ana María Sánchez de Barbosa, habiendo representado múltiples obras teatrales a lo largo y ancho de la República, como ser todas las obras creadas por el inmortal dramaturgo Florencio Sánchez y muchas obras teatrales pertenecientes a la Literatura Universal, habiendo tenido una muy activa participación en el Movimiento Independiente del Teatro Nacional, que a comienzos de los años 1950 revolucionó positivamente la expansión a todo el País, en especial, al Interior del mismo el Teatro Universal, y también dicho Teatro participó con señalado éxito en varios Festivales de Teatro del Uruguay, y habiendo “Minuna” participado en múltiples cursos, cursillos y mesas redondas sobre Teatro Universal y Nacional, (en este último caso invitada especialmente por su condición de ser sobrina del gran Florencio Sanchez).
Un capítulo muy importante en la vida de “Minuna”, fue el legendario Chalet “Villa Edda”, cuyo nombre fue puesto por su padre el Escribano Pedro Barbosa, en honor de su hija mayor. Se trata de una señorial residencia enclavada en el corazón de Piriápolis en la calle Tucumán al 924, frente a la ex famosa barraca “Sarubbi S.A”, (hoy existe allí un conocido y gran Supermercado), construido a comienzo de los años 1920, siendo por ende, uno de los chalets más antiguos de Piriápolis, sobre un terreno comprado por sus padres, a principios del siglo veinte, directamente a don Francisco Piria, el genial creador y fundador de Piriápolis, quienes fueron de los primeros pobladores de dicho Balneario.
Allí “Minuna”, junto a su madre Ana María Sánchez de Barbosa, ambas fervientes católicas en las décadas de los años 1940, 50, 60, 70, enseñaban Catecismo, a decenas de niños y jóvenes piriapolenses, siendo famosas las chocolateadas que le brindaban de regalo a quienes concurrían a dichas Catequesis.
Más adelante, cuando a comienzos de los años 1950, la madre de “Minuna”, funda el Teatro Independiente Florencio Sánchez de Piriápolis, fundamentalmente para honrar la memoria de su ilustre primo, el “Villa Edda”, se transformaba, principalmente en otoño, invierno y primavera en un verdadero teatro familiar, ya que allí se realizaban casi a diario, los ensayos para las representaciones teatrales en todo el País de dicho grupo teatrales, y la casa de llenaba de jóvenes y adultos, que eran los actores y actrices del mismo.
Además en el interior de la residencia se guardaba toda la valiosa vestimenta u la utilería, etc. En tanto en el verano el “Villa Edda”, se convertía en un verdadero Centro Turístico de Piriápolis, ya que se llenaba, muy seguido de ávidos y sorprendidos turistas nacionales, y principalmente argentinos, que llenaban por ese entonces esa parte de la Costa balnearia esteña del país, que querían conocer a la madre de “Minuna” por su privilegiada posición familiar al ser prima-hermana del gran Florencio Sánchez, y siempre la acompañaba hija mayor, y allí los visitantes, recibían las amenas charlas de las anfitrionas, principalmente, conocían hechos inéditos, sobre la vida y obra de Florencio Sánchez, y a la vez, eran agasajados con unos gustosos helados, acompañados por unos riquísimos merengues, especialidad de las duelas de casa, transformadas ellas, en auténticas e inéditas tertulias literarias y el resto del año en un verdadero teatro familiar y en un sitio de enseñanza Cristiana. Por tanto el “Villa Edda”, estaba todo el año, abierto generosamente a todo el mundo, cualquiera fuera su clase social, en especial, los privilegiados eran los visitantes más humildes.
Es de destacar, que entre los ilustres visitantes que acertaron pasar por el “Villa Edda”, estuvo el Cardenal Antonio María Barbieri (nuestro primer Cardenal), y el Dr. Luis Alberto de Herrera, (que era amigo personal de su esposo), y del famoso pintor Carlos Paéz Vilaró.
Hoy se encuentra el Chalet “Villa Edda” en pleno proceso de restauración edilicia a cargo del Sr. William Hernández Castro, Hijastro mayor del Dr. José A. Loinaz Barbosa, y muy pronto, sin duda, dicha residencia lucirá a nueva, para orgullo de los piriapolenses.
Como nada de lo humano le fue ajeno en el largo trajinar de la vida de “Minuna”, terminamos evocando que fue por más de cincuenta años, la activa presidenta de honor de las Comisiones de Damas del Partido Nacional en Piriápolis y sus extensas zonas Adyacentes, y además, permanente y esforzada colaboradora de su esposo el Sr. José Antonio Loinaz Monti, un destacado dirigente político blanco que llegó a registrar el record político por haber contado con más de cien comités partidarios nacionalistas, en los departamentos de Maldonado, Lavalleja, Montevideo, Rocha y Canelones, allí por los años 1940, 50, 60 y 70.
Finalmente fue una destacada deportista, en las disciplinas de natación y tenis.
Semanario La Prensa
Publicado jueves 26 de noviembre de 2015 hora 12:00







