
Semanario La Prensa, único medio Mundialista de Maldonado, Gerardo Debali periodista acreditado.- El 16 de julio es una fecha «patria» para la gloriosa celeste. Hoy no solo celebramos los 64 años de la mayor hazaña en la historia de los Mundiales, sino también recordamos aquella mágica noche que sacamos a Argentina, por segunda vez consecutiva, de su propia Copa América.
Acto homenaje a los Campeones del ’50
Como año tras año, este miércoles 16 de julio a las 11.30 horas la Asociación Uruguaya de Fútbol realizará un acto conmemorativo a los Campeones del Mundo Brasil 1950 en el Panteón de los Olímpicos en el Cementerio del Buceo.
El «Maracanazo»
Un día como el de hoy pero del año 1950, Uruguay se consagraba Campeón del Mundo por cuarta vez (Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 incluidos ) ganándole la final a Brasil, en su propia casa… en el mismísimo estadio Maracaná. Aquella tarde del 16 de julio, los brasileños, ante el asombro, tristeza y lágrimas de 200.000 almas, sucumbían ante la gloriosa celeste. Aquella gesta deportiva se conoció, se conoce y seguirá siendo eternamente el «Maracanazo»: Único e irrepetible! Ya no habrá otro.
Aquel 16 de julio todo era amarillo y verde, todo estaba preparado para que el Campeón fuera Brasil, que con solo un empate era campeón. Comenzaron ganando, pero el «negro» jefe, el capitán celeste, Obdulio Varela, no los dejó ni festejar. Apenas hizo el gol Brasil, tomó la pelota bajo del brazo y se fue a reclamarle al línea no se sabe que, pero lo cierto es que el Maracaná, que estallaba de alegría, comenzaba a enmudecer sin encontrar explicación.
Uruguay llegó al empate y cuando faltaban 11 minutos para finalizar, Alcides Edgardo Gigghia, puso el segundo tanto celeste para terminar de silenciar a todo el estadio y sentenciar el resultado del partido.
Peor aun fue el final. Brasil ejecuta un tiro de esquina momento en que el árbitro lleva el silbato a la boca para indicar que el final cuando un jugador celeste toma la pelota con la mano dentro del área. No era penal, había terminado el partido.

El duelo se instalaba en Brasil, todos los festejos previstos para el triunfo local se desvanecieron. Uruguay les arruinó la fiesta. Incluso el Maracaná se iba a pintar con el color del país ganador, para lo cual ya se habían comprado miles y miles de litros de pintura amarilla y verde. Tuvieron que tirar todo y comprar pintura celeste. El Maracaná, aunque no en su totalidad, se pintó de celeste.
Uruguay ganó 4 torneos Mundiales consecutivos
En 1914 la FIFA reconoció el torneo olímpico como un «campeonato mundial de fútbol amateurs». El primero que organizó la FIFA fue en 1924 (París) que lo ganó Uruguay y el segundo en 1928 (Amsterdam) que también lo ganó Uruguay. Aunque organizados por FIFA, los títulos no le son reconocidos a Uruguay como Campeonatos del Mundo. En 1930 Uruguay organiza la primera Copa del Mundo jugando la final con Argentina, venciendo 4:2 y convirtiéndose así en el primer Campeón Mundial de la historia.
Ante el boicot realizado por algunos países europeos al Mundial de Uruguay, la AUF desestima participar en los siguientes Campeonatos del Mundo, organizados por Italia y Francia, en 1934 y 1938, respectivamente. Uruguay retoma su participación en los Mundiales en Brasil 1950, que como ya dijimos, se consagra Campeón del Mundo por cuarta vez para los uruguayos (segunda vez para FIFA).
Eliminamos a Argentina de su Copa América
También un 16 de julio pero de 2011, Uruguay escribía otra página de gloria en su grandiosa historia futbolística. Esta vez fue en el estadio de Santa Fe, conocido como el «cementerio de los elefantes».
Presentes aquella noche en Santa Fe, fuimos testigos de otro estadio argentino enmudecido por los uruguayos. Ya había ocurrido el 9 de julio de 1987,en el Monumental de Núñez, cuando Argentina, con Maradona incluido y mostrando su segunda Copa Mundial obtenida en 1986, había sucumbido ante los celestes 0:1 con gol de Antonio Alzamendi. Como en el 2011, también aquella vez fuimos campeones en Argentina.
Argentina y Uruguay se enfrentaban en cuartos de final buscando un boleto a semifinales de la Copa América. Los albicelestes, organizadores del torneo y con el mejor jugador del mundo en sus filas, Lionesl Messi, eran los claros favoritos.
El partido se jugaba en el estadio del club Colón de Santa Fe. A los 5 minutos de iniciado el juego, tras un tiro libre ejecutado por Diego Forlán, el «Obdulio Varela» de la noche, llegaba el gol celeste de la mano de Diego «ruso» Pérez que silencia al estadio y a todo un país poniendo el 1:0 en el marcador. Minutos mas tarde llega el empate argentino. Sobre el final de primer tiempo es expulsado el autor del gol uruguayo jugando con un hombre menos mas de 50 minutos de partido hasta que del otro lado expulsan a Mascherano y quedamos en igualdad de condiciones.
Llega el alargue y Fernando Muslera, el portero celeste, se transforma en figura, con excepcionales tapadas a los incesantes ataques de los delanteros argentinos. El partido tuvo en Diego Forlán al jugador destacado de la jornada. Fue el Obdulio Varela de la noche, que además de jugar un gran partido, manejo los tiempos, los nervios del rival, hizo lo que quiso, hasta pedía pelotas para elegir con cual iba a patear un tiro de esquina. Cada vez que tomaba el balón el estadio se le venía encima gritándole de todo (por aquella relación sentimental con una chica argentina llamada Zaira Nara que el Diego de los uruguayos le dio salida), pero el rubio «jefe» demostró que los tiene muy bien puestos y aplicó a cabalidad la histórica frase de Obdulio en el Maracaná: «Los de afuera son de palo»
Se fue el alargue, el empate a uno se mantuvo y había que definir mediante tanda de penales.
El tercer penal es clave dicen y Muslera se transforma en héroe al atajarle el penal a Tevez. Uruguay había convertido todos sus penales (Forlán, Suárez, Scotti y Gargano). Faltaba el quinto. Si Uruguay convertía ganaba y pasaba a semifinales, pero con ello eliminaba a Argentina, lo sacaba de su propia fiesta y escribía una nueva página de gloria en el fútbol uruguayo. La gran responsabilidad había caído en el lateral celeste Martín «pelado» Cáceres, que con lo hay que tener en este tipo de instancias bien puestos, remata en forma extraordinaria al ángulo superior derecho dejando sin asunto al arquero argentino, Rómero.
Los pocos miles de uruguayos que estaban en el estadio estallamos de alegría, los mas de 50.000 argentinos enmudecen, lloran, pero finalmente reconocen con aplausos el triunfo uruguayo.
Los 40 millones de argentinos sufren el dolor de la derrota, la desazón, las lágrimas, la bronca, otra frustración para los argentinos que venían de una dolorosa eliminación en el Mundial de Sudáfrica un año antes.
Otra vez Uruguay los dejaba afuera de su Copa América, otra vez Uruguay les amargaba el campeonato. Era Uruguay quien tenía la posibilidad de llegar a la Copa América 15 y no Argentina. Para Uruguay fue la final, los otros dos partidos, ante Perú en semis y Paraguay en la final, fueron mero trámites. 2 a 0 a los peruanos y un lapidario 3:0 con baile incluido a Paraguay en la final, nos consagró Campeones de América por 15ª vez superando a Argentina con 14.









